SERVITAS EN CORIA
Historia de la Orden de los Servitas
La Orden de los Frailes Siervos de María se fundó en Florencia (Italia) alrededor del año 1233, en medio de una guerra civil que dividía la ciudad. Siete amigos —Buenhijo Monaldi, Bonayunta Manetti, Maneto dell’Antella, Amadeo Amidei, Sosteño, Hugo, y Alejo Falconieri— decidieron apartarse del conflicto y dedicarse a una vida de fraternidad, oración y servicio a los pobres. Abandonaron sus vidas acomodadas, repartieron sus bienes y optaron por seguir los valores del Evangelio. Pronto ganaron fama por su devoción a la Virgen María, formando una pequeña comunidad conocida como los Siervos de Santa María.
En 1245, se trasladaron al Monte Senario, donde construyeron su morada y una capilla dedicada a Santa María. A pesar de su retiro, muchas personas acudían a ellos en busca de consejo y guía espiritual. Su modo de vida se distinguía por la sencillez, la meditación de la Palabra de Dios y su devoción a la Virgen. La espiritualidad de los Siervos de María ha perdurado a lo largo de los siglos, y los Siete Santos Fundadores fueron canonizados en 1888 por el Papa León XIII. Su fiesta se celebra el 17 de febrero.
La particularidad de esta orden radica en que no fue fundada por un único líder, sino por un grupo de amigos unidos por el deseo de servir a Dios y al prójimo, inspirados por la Virgen María.
Servitas en Coria del Río
En enero de 1898, el padre Francisco de Paula Tarín y Arnau S.J. predicó la Santa Misión en Coria del Río, promoviendo la devoción a Cristo y a Nuestra Señora de la Soledad. Durante su misión en la Capilla de la Soledad, fundó una asociación de mujeres conocida como “Las Siervas de María” o “Servitas”, vinculada a la Venerable Orden Tercera de los Siervos de María en Roma.
El 10 de agosto de 1997, la Hermandad fue reconocida oficialmente como Grupo Laico Servita, guiada por estatutos aprobados por la autoridad eclesiástica. Este estatus formalizó su relación con la Orden de los Siervos de María, a la que sigue rindiendo obediencia.
El 14 de septiembre de 2002, Fray Ángel María Ruiz Garnica, Prior General de la Orden Servita, visitó la Hermandad en Coria del Río. Durante su visita, Fray Ángel se reunió con la Junta de Gobierno de la Hermandad y las autoridades eclesiásticas locales, además de participar en un acto de oración ante las Sagradas Imágenes de la Hermandad. Esta visita marcó un momento importante en la relación de la Hermandad con la Orden.
Historia de la Orden de los Servitas
En enero de 1898, el padre Francisco de Paula Tarín y Arnau S.J. predicó la Santa Misión en Coria del Río, promoviendo la devoción a Cristo y a Nuestra Señora de la Soledad. Durante su misión en la Capilla de la Soledad, fundó una asociación de mujeres conocida como “Las Siervas de María” o “Servitas”, vinculada a la Venerable Orden Tercera de los Siervos de María en Roma.
El 10 de agosto de 1997, la Hermandad fue reconocida oficialmente como Grupo Laico Servita, guiada por estatutos aprobados por la autoridad eclesiástica. Este estatus formalizó su relación con la Orden de los Siervos de María, a la que sigue rindiendo obediencia.
El 14 de septiembre de 2002, Fray Ángel María Ruiz Garnica, Prior General de la Orden Servita, visitó la Hermandad en Coria del Río. Durante su visita, Fray Ángel se reunió con la Junta de Gobierno de la Hermandad y las autoridades eclesiásticas locales, además de participar en un acto de oración ante las Sagradas Imágenes de la Hermandad. Esta visita marcó un momento importante en la relación de la Hermandad con la Orden.
Reliquia de los Santos Fundadores
La Hermandad recibió una reliquia muy especial de la Orden de los Siervos de María en 2006: huesos de los Santos Fundadores de la Orden, una donación certificada por el Postulador General en el Convento de San Marcelo de Roma. Esta reliquia se exhibe en el paso de la Santísima Virgen de la Soledad cada Viernes Santo, recordando el vínculo espiritual y devocional con la Orden de los Servitas.